Blog de la directora del CIT



SONIA DIEZ

Maestra. Lda. en Psicología y CC. de la Educación. Doctora en Económicas y Empresariales. MBA por el Instituto de Empresa y postgrado por Harvard Business School.
Ver todo mi perfil

 

 

 

Nov. 23
1 Comments

Esperanza y Vitalidad
November 23, 2011 -

Esperanza y Vitalidad van de la mano; si la una se debilita, la otra muere. Es por esta razón que el desánimo es un lujo innecesario, un derroche prescindible en el mundo de hoy.

Comments (1)

Rafael Fco. Domínguez López

¿Cómo funciona ese mecanismo esperanza-vitalidad?; ¿porqué los relacionas?, quizás el concepto de vitalidad no era necesario en tu reflexión, se sobre entiende que para cualquier cosa necesitamos tener vitalidad, no sólo para tener esperanza. Pero me gustaría asomarme un poco y analizar esos dos conceptos, aunque sea someramente, intentando descubrir el mecanismo de esa relación, para terminar añadiendo a ellos un tercer elemento: la razón reflexiva y crítica. Parémonos un momento en visualizar estos dos conceptos: cuando pensamos en la VITALIDAD, automáticamente nos sobrevienen muchos sinónimos que lo ejemplifican bastante bien, el primero de ellos y es el del que deriva, es VIDA, tener vitalidad es tener vida, y nos podríamos quedarnos únicamente con ese aspecto funcional y biológico; pero no, vitalidad es mucho más, es también ENERGÍA, FORTALEZA, SALUD, OPTIMISMO, DECISIÓN, VALENTÍA, ACTIVIDAD….y podríamos seguir, pero destacaremos dos más que son muy griegos el primero sería DYNAMIS (dinamismo), y el segundo es POTENCIA, ambos conceptos relacionados con la vitalidad, suponen cambio, dinamismo, pasar de un determinado estado a otro diferente, es en este punto donde puede incardinarse con el otro concepto propuesto la ESPERANZA. Esperanza es CREER en la consecución de un objetivo, de una meta, de un proyecto, de un sueño, de un deseo. Esperanza es CREER y CONFIAR que nuestros esfuerzos serán recompensados. Esperanza es CREER, CONFIAR y ESPERAR que exista la justicia. Esperanza es CREER, CONFIAR, ESPERAR y estar MOTIVADO e ILUSIONADO para la acción. Ahora podemos ver cómo la esperanza es la potencia que nos mueve, es la que nos empuja a cambiar, a pasar de un estado a otro, a pasar por ejemplo de la ignorancia al conocimiento en algún campo del saber o simplemente en alguna técnica o algún arte. La esperanza es capaz de actualizar nuestra vitalidad, moviéndonos hacia el cambio que nos hemos proyectado. Parémonos ahora en intentar pensar en el contenido de la esperanza, ya hemos visto que la forma en que se nos aparece es en forma de creencia, confianza, espera, motivación e ilusión, pero con qué contenidos se rellenan, cuáles son nuestros objetivos, nuestras metas, nuestros proyectos, nuestros sueños. En este momento a la esperanza y a la vitalidad se les une la razón reflexiva y crítica, formando una tríada gracias a la cual podremos discernir y valorar si nuestras esperanzas nos han sido impuestas desde fuera (desde la moda, desde la publicidad, desde el error, desde la manipulación, desde los intereses de grupos partidistas, desde la propaganda, desde una determinada ideología,….) o bien somos nosotros los que desde nuestro interior retroalimentamos racionalmente nuestra vida con las esperanzas que nosotros mismos nos construimos, sin duda alguna el primer tipo de esperanzas nos conducen al desánimo y la desesperación en mayor medida que el segundo tipo de esperanzas que sería con las que deberíamos llenar nuestra vida.
Please login to comment