La 6 leyes del aprendizaje

El aprendizaje es uno de los procesos más complejos que existe. Son muchas las teorías que han intentado describir y explicar  cómo aprendemos y  qué circunstancias  y factores influyen en la adquisición de conocimientos.  ¿Cómo podemos ayudar y acompañar a nuestros hijos e hijas en el proceso de aprendizaje de forma eficaz?

Hablaremos de 6 leyes del aprendizaje:

  • La ley de la preparación: Esta ley establece que el aprendizaje sólo puede tener lugar cuando el estudiante está listo para aprender. Por ejemplo, “cuando una persona está lista para actuar o para aprender, actúa o aprende de manera más eficaz y con mayor satisfacción que cuando no está listo.” Por ello, cuando un niño o niña está haciendo una tarea que le gusta, al haberla completado, siente una gran satisfacción.
  • La ley del ejercicio: Esta ley es simple. Cuanto más repite algo una persona, mejor es capaz de retener ese conocimiento.  Ofrecer la probabilidad de situaciones diferentes donde se mete en práctica su aprendizaje de experimentarlo. Es decir, que sean capaces de aplicar el conocimiento adquirido a otro contexto o de generalizarlo a más ámbitos de su vida. La segunda parte de esta ley establece que el conocimiento no utilizado se debilita y desaparece de la memoria. “Úsalo o lo perderás” no es sólo un dicho: cuando se trata de aprender, es totalmente exacto.
  • La ley del efecto: El aprendizaje se refuerza cuando se asocia con una sensación agradable o satisfactoria y es más probable que ocurra de nuevo en el futuro. El aprendizaje se debilita cuando se asocia con una sensación desagradable y cada vez es menos probable para que ocurra de nuevo en el futuro. El aprendizaje se produce cuando se produce  satisfacción.
  •  La ley de la primacía: Es casi imposible desaprender lo primero que se te ha enseñado, por lo que es esencial enseñar la información más relevante al principio.
  • La ley de recencia: Esta ley nos recuerda que recordamos lo más reciente (último) que hemos aprendido. Por esa razón, hay que hacer una recapitulación o resumen al final de los conceptos  expuestos previamente.
  • La ley de la intensidad: Cuanto más entusiasmo crea una enseñanza, es más probable que sea recordada. La creación de experiencias prácticas  que hagan que nuestros hijos  se emocionen (con lo que hacen  o aprenden), hará que pueda aprenderlo con más facilidad.

Siguiendo esas leyes, podremos facilitar el aprendizaje de nuestros hijos, no solamente académico, sino también el aprendizaje  de habilidades, conocimientos, conductas y valores.

Referencias:

Javier Touron. (2014). 6 leyes de aprendizaje que funcionan. Noviembre, 7 2018, de Javier Touron Sitio web: https://www.javiertouron.es/6-leyes-del-aprendizaje-que-funcionan/